Efectos nocivos del exceso de vitaminas

Aunque lo más probable es que al nivel que se encuentran en los preparados multivitamínicos habituales, su consumo no induzca estados patológicos, lo que deberíamos evitar, a menos que sea recomendado por un profesional de la salud, son las megas dosis de cualquier tipo de suplementos. Y esto incluye también aquellos tomados con el fin de aumentar el rendimiento deportivo (apropiada mención con las recientes Olimpiadas). Recordemos pues que, a pesar de los cantos de sirenas, a la larga, la virtud siempre está en el medio.

Todos sabemos la importancia que las vitaminas tienen para el buen funcionamiento del organismo. Es importante que lo dotemos de las cantidades diarias que necesita para poder llevar a cabo sus funciones vitales, si no es así los órganos dejarán de funcionar correctamente y podemos desarrollar alguna enfermedad. Pero el exceso de vitaminas puede acabar por tener similar efecto, ya que demasiada cantidad puede suponer toda una intoxicación orgánica.

Hay vitaminas como la C que el cuerpo elimina de forma natural y por ello es difícil intoxicarse con ellas, las vitaminas A, D, E, K, son las 4 vitaminas que integran el grupo de las vitaminas liposolubles. Recordemos que estas vitaminas son las solubles en grasa y, por lo tanto, el organismo es capaz de almacenarlas durante bastante tiempo en espera de poder o necesitar utilizarlas. Por consiguiente, este es un dato a tener muy en cuenta, porque en el caso de que tomemos suplementos vitamínicos y minerales, las vitaminas liposolubles almacenadas en nuestro organismo, podrían contribuir a convertir las nuevas vitaminas ingeridas en tóxicos, lo cual puede resultar peligro para nuestra salud. Lo recomendable, en todos los casos, es consultar un médico, pero si no se hace, se tiene que saber, que no es muy aconsejable consumir los suplementos vitamínicos durante un elevado espacio de tiempo. Consumirlos en las épocas de más frio, en los momentos de cansancio, debilidad, etc, y después dejar de tomarlas durante unos meses, sería lo más aconsejable. Tenemos que tener en cuenta, que los alimentos ya incluyen las vitaminas y los minerales como nutrientes.

Estudios recientes sobre la vitamina A, que en su justa medida, nos ayuda a fortalecer las defensas y a mantener en buen estado nuestra vista. Pero su justa medida es una dosis diaria de alrededor 0’7 mg, se trata una de las vitaminas más tóxicas si se consume en exceso.

Un consumo excesivo de vitamina A puede producir enfermedades del hígado y, en el caso de embarazadas, malformaciones en el feto o abortos.

Un estudio diseñado para examinar el valor del selenio y la vitamina E, ambos poderosos antioxidantes biológicos, sobre la prevención del cáncer de próstata, produjo efectos opuestos a los esperados y deseados

Investigadores de la Universidad de Oregón (EEUU) en el ‘Journal of Pediatrics’, el yodo, cuyo consumo también se recomienda a las madres durante el embarazo y la lactancia, puede alcanzar un punto en el que induzca desórdenes del tiroides en los recién nacidos.

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