Sacyl avanza en el tratamiento del cáncer con tres nuevas prestaciones

S. Calleja/ Ical La Consejería de Sanidad incluirá tres nuevas prestaciones para avanzar en el tratamiento del cáncer en su cartera de servicios en los próximos meses. En concreto, implantará la llamada radiocirugía estereotáxica, una de las últimas tecnologías en el tratamiento oncológico; los test genómicos para la indicación de tratamiento en cáncer de mama, así como la cirugía oncológica peritoneal con hipertermia. Además, también prevé extender la braquiterapia de alta tasa a toda la Comunidad en los casos de cáncer de mama, próstata y útero, según precisaron a Ical fuentes de este departamento.

Por lo que respecta a la radiocirugía estereotáxica, la técnica se aplicará en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca. Se trata de una de las denominadas “nuevas tecnologías” en el campo de la oncología radioterápica para tratamientos de radioterapia externa. Es una técnica no invasiva, sin ingreso hospitalario, que consiste en suministrar altas dosis de radiación con mucha precisión, lo que evita efectos secundarios de la radioterapia convencional.

Existen tres tipos de tratamiento: la radioterapia esteroatáxica intracraneal a dosis única o radiocirugía; la intracraneal fraccionada, y la extracraneal o corporal. El primero es una alternativa a la cirugía en zonas cerebrales de difícil acceso. Como todo tratamiento, tiene sus limitaciones y está indicado en lesiones pequeñas, menores de tres o cuatro centímetros, bien definidas en los métodos de imagen y a una distancia de entre tres y cinco milímetros de la vía óptica, por la toxicidad de la radiación sobre el nervio óptico. En los últimos años, los avances en los sistemas de localización, sincronización con la respiración y de visión en tiempo real (técnicas 4D) están permitiendo tratamientos de elevada precisión en localizaciones extracraneales.

Mientras, la radioterapia esteroatáxica fraccionada se administra en varias dosis. No tiene las limitaciones de tamaño ni de localización de la anterior, por lo que permite tratar lesiones de gran tamaño próximas a estructuras muy sensibles a la irradiación, como algunas estructuras del sistema nervioso central, como vía óptica o tronco cerebral. En tercer lugar, la radioterapia esteroatáxica corporal consiste en la administración de dosis de radiación muy focalizadas, precisas y biológicamente potentes a tumores de tórax, abdomen y pelvis. Proporciona una alta tasa de control local pero también riesgo de complicaciones severas en estructuras tubulares como bronquio principal y conductos hepáticos.

Cirugía peritoneal

La inclusión en la cartera sanitaria de la cirugía oncológica peritoneal con hipertermia se produce después de varios años de pilotaje. La unidad de referencia regional, que está en el Hospital Universitario Río Hortega, acaba de comenzar a rodar. Este tipo de cirugía combinado con quimioterapia intraoperatoria es el único tratamiento que ha demostrado una mejoría de la supervivencia en pacientes afectos de carcinomatosis peritoneal, situación considerada hasta ahora terminal en los pacientes oncológicos.

La técnica utilizada combina la extirpación quirúrgica de las lesiones tumorales del abdomen junto con la administración de quimioterapia hipertérmica intraperitoneal en el mismo acto quirúrgico. Dado que es una técnica muy agresiva, hay que establecer una indicación rigurosa individualizada en cada caso. Por ello, la selección de los pacientes susceptibles de este tratamiento será muy minuciosa a través de un comité multidisciplinar formado por médicos de siete especialidades, que decidirán la idoneidad del tratamiento siguiendo un protocolo muy estricto según la evidencia científica publicada hasta ahora.

Test en cáncer de mama

En tercer lugar, a lo largo de 2015, Sacyl implantará en los 13 hospitales que disponen de Oncología Médica (todos menos el Hospital de Medina del Campo) los test genómicos para elegir en el caso del cáncer de mama el tratamiento que más se adecua al paciente tras la cirugía, en función de las características clínicas y biológicas de la enfermedad. Con estos test se afina en la predicción sobre el riesgo de recidiva y se puede determinar la utilidad para cada mujer de administrar quimioterapia tras la cirugía.

Hoy por hoy, muchas mujeres reciben quimioterapia o tratamientos hormonales después de la cirugía para prevenir la reaparición del cáncer, pero diversos estudios han demostrado que podría no ser necesaria la aplicación de quimioterapia en entre un 12 y un 20 por ciento de las pacientes con un diagnóstico precoz y en determinados estadios clínicos.

 

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