Las mujeres sobreviven más a un ataque cardíaco si las tratan doctoras

Cuando una mujer sufre lo que en lenguaje médico se llama infarto agudo de miocardio (IAM, o AMI en inglés) quizá desee ser tratada por una doctora en urgencias tras conocer los resultados de un nuevo estudio realizado en EE UU. Literalmente, podría llegar a ser cuestión de vida o muerte.

Una revisión de casi 582.000 casos de ataque al corazón registrados entre 1991 y 2010 en las salas de urgencias de Florida (EE UU) muestra que las pacientes tenían una tasa de supervivencia significativamente mayor cuando eran atendidas por mujeres. Los resultados del trabajo los publican ahora en la revista PNASinvestigadores del Harvard Business School y las universidades de Minnesota y Washington en San Luis.

Las diferencias de género en las tasas de supervivencia de los y las pacientes cuando eran atendidos por doctoras apenas era de un 0,2%. En otras palabras, fallecían un 11,8% de los hombres en comparación con el 12% de las mujeres.

Sin embargo, cuando eran médicos varones los que trataban a las personas que habían sufrido el infarto, la brecha de género en la supervivencia se triplicó al 0,7%. En este caso, moría el 13,3% de las mujeres frente al 12,6% de los hombres.

Los datos también revelaron que las tasas de supervivencia mejoraban entre las pacientes atendidas por doctores varones si estos habían tratado previamente a más mujeres, y también cuando aumentaba el porcentaje de femeninas en urgencias.

“Estos resultados indican que existe alguna razón para que persista la desigualdad de género en la mortalidad por ataque cardíaco”, señalan los autores. “La mayoría de los médicos son hombres y parecen tener problemas a la hora de tratar a las pacientes femeninas”, apuntan.

Más doctoras en urgencias

Los investigadores destacan que el hecho de que la concordancia de género (es decir, hombres que tratan a hombres, y mujeres que tratan a mujeres) se correlacione con si un paciente sobrevive o no a un ataque cardíaco tiene implicaciones tanto teóricas como prácticas.

En primer lugar, habría que tener en cuenta los posibles desafíos a los que se enfrentan los médicos varonescuando atienden pacientes femeninas con IAM, que por ejemplo pueden tender a retrasar la búsqueda de tratamiento y presentar síntomas diferentes al de los hombres.

Por otra parte, si las tasas de mortalidad de las pacientes tratadas por hombres médicos se reducen a medida que estos tratan a más pacientes femeninas, esta disminución puede producirse a expensas de las pacientes iniciales. Dado el costo del aprendizaje de los médicos varones en el trabajo, podría ser más efectivo elevar la presencia de médicas en urgencias.

El estudio también subraya la necesidad de actualizar la formación que reciben los médicos para garantizar que la enfermedad cardíaca no se presente simplemente como una afección ‘masculina’, una idea que a menudo se extiende tanto en los medios como en la comunidad médica.

Los autores reconocen que todavía queda trabajo por hacer para comprender de forma precisa la relación entre la concordancia de género médico-paciente y la supervivencia de las personas que sufren un infarto. Futuras investigaciones pueden aportar nueva información, así como indagar en el papel que pueden desempeñar otros profesionales sanitarios, como los médicos residentes y personal de enfermería.

Fuente: Agencia Sinc

Una estrategia podría obtener células capaces de restaurar la audición

Un equipo del Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM), centro mixto de la Universidad de Valladolid y el CSIC, y de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha publicado en la revista PLOS One un trabajo que trata de avanzar hacia la restauración de la audición en personas que la han perdido debido a la degeneración de unas células fundamentales en el proceso auditivo: las células ciliadas.

El equipo está intentando obtener, a partir de fibroblastos humanos, células humanas similares a las células ciliadas con el fin último de que en un futuro puedan llegar a reemplazarlas y devolver la audición.

Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que, en el mundo, cerca de 446 millones de personas (más del 5% del total de la población) padecen pérdida de audición, y que este porcentaje aumentará a cerca del 10 por ciento en 2050.

La causa más frecuente de esa pérdida de audición es la degeneración de las células ciliadas. “De forma simplificada, estas células son receptores de las señales mecánicas –vibraciones- que se producen al llegar un sonido, transformando esas señales mecánicas en eléctricas que envían a las neuronas auditivas que, a su vez, transmiten la información al cerebro”, explica María Beatriz Durán, primera autora del estudio.

Pero, ¿qué ocurre si las células ciliadas están dañadas? “Cuando nos falta el ‘intermediario’ para percibir el sonido, la señal no llega a las neuronas auditivas. En algunos casos se pueden emplear implantes cocleares, que estimulan las neuronas y sustituyen, de alguna manera, a las células ciliadas. Sin embargo, estas prótesis no funcionan en todos los casos y la calidad de las señales recibidas puede estar lejos de lo deseado”.

Desafortunadamente, las células ciliadas de los mamíferos no pueden regenerarse, de modo que el daño a las células ciliadas es irreparable y progresivo, y origina, en último término, la pérdida de audición.

Células similares

A partir de la investigación básica, el grupo de científicos trata de contribuir a intentar restaurar la audición intentando obtener células humanas similares a las células ciliadas.

En concreto, el estudio profundiza en el uso de células ya diferenciadas, como son los fibroblastos humanos. “Son fáciles de conseguir, ya que los cultivos se obtienen a partir de pequeñas biopsias de piel de donantes, un procedimiento nada invasivo, lo cual posibilitaría preparar células del propio paciente que sufre sordera, evitando así problemas de compatibilidad donante/receptor”, detalla Durán, quien también plantea las limitaciones de esta estrategia. “Se trabaja con números de células más pequeños, no se pueden propagar indefinidamente y, sobre todo, son células que ya tienen una ‘identidad’, con lo que son mucho más difíciles de reconducir”, subraya.

En un trabajo previo, otros investigadores obtuvieron células similares a las células ciliadas tras forzar la expresión de tres genes concretos en células madre embrionarias de ratón. Así, el principal objetivo del equipo fue investigar si la sobre-expresión de estos tres genes (ATOH1, GFI1 y Pou4f3) en fibroblastos humanos podía dar resultados similares.

“Hemos visto que estos genes inducen cambios morfológicos y genéticos en las células, que empiezan a expresar genes de las células ciliadas, como MIOSINA VIIA, POU4F3, ESPINA o ANNEXINA 4, lo que indica que se ha iniciado el camino hacia un linaje de célula ciliada”, precisa la investigadora del IBGM, quien añade que el estudio actual es la prueba de concepto de que este protocolo es válido para intentar obtener células similares a las células ciliadas del oído interno a partir de células que ya están totalmente diferenciadas y que se pueden obtener de humanos adultos.

Una etrategia prometedora

Esta estrategia evita el riesgo de generar tumores, su metodología es más accesible para los laboratorios y es rápida. No obstante, se trata de investigación fundamental y serán necesarios otros estudios complementarios para avanzar en esta línea y que, en el futuro, pueda ser una estrategia ciertamente viable, señala el estudio.

“Hoy por hoy, no existe ninguna forma eficaz de insertar células exógenas en el epitelio sensorial coclear, que es donde residen las células ciliadas responsables de percibir la señal sonora. Este epitelio es un tejido extremadamente organizado, compuesto por células de varios tipos que están dispuestas de una forma precisa, y “muy reacio a la entrada de posibles células donantes”. Incluso si se pudiera alcanzar la integración de estas células, su disposición (número, posición en el epitelio) tendría un papel clave a la hora de restaurar la audición o no”, detalla Durán.

Así, la principal aplicación para las células que han obtenido es, por el momento, identificar compuestos que, o bien ayuden a su supervivencia, o bien demuestren un efecto nocivo sobre ellas; así como estudios de los efectos de mutaciones causantes de sordera en la diferenciación/supervivencia de estas células.

Por otro lado, el método que han empleado se basa en utilizar virus para obligar a los fibroblastos a expresar los genes de interés, una opción “que no es la ideal, especialmente si se contempla un posible uso de este tipo de células para transplantes en un futuro”. De este modo, los siguientes pasos en esta línea de investigación deberán encarminarse a lograr una sobre-expresión transitoria de estos genes por medios que no supongan la presencia de secuencias virales en las células; así como a optimizar el protocolo o probar distintas formas de cultivar estas células para ver si es posible conducirlas hacia un estadío más avanzado de diferenciación.

Fuente: Agencia Sinc

Te equivocas, la crema solar no se echa como crees

Investigadores del King’s College de Londres han evaluado cuánta protección se obtiene realmente al usar crema solar. Desde hace años se sabía que las personas no reciben el beneficio completo al aplicar una capa más fina de lo que recomiendan los fabricantes.

Su trabajo, publicado en la revista Acta Dermato-Venereology, evalúa el daño en el ADN de la piel después de reducir el espesor de la aplicación de protección solar por debajo de 2 mg/cm2, la cantidad usada para lograr la clasificación FPS (factor de protección solar).

Los resultados mostraron que un FPS de 50, aplicado de manera típica, proporcionaría en el mejor de los casos el 40% de la defensa esperada. Estos datos han llevado a los autores a sugerir el uso de un factor más alto de lo que las personas consideran necesario para garantizar su seguridad.

Durante el experimento, los participantes recibieron varias dosis de radiación con el fin de replicar las condiciones en destinos estivales como Tenerife, Florida o Brasil.

Mientras que un grupo recibió una única exposición a rayos ultravioletas en áreas tratadas con protector solar alto en una capa variable (de 0,75 hasta 2 mg/cm2), el otro recibió exposiciones en cinco días consecutivos con una capa de 2 mg/cm2, para imitar la exposición prolongada de vacaciones.

Los datos revelan cómo cinco días de exposición a altas dosis de radiación con protector solar a 2 mg/cm2 causan un daño significativamente menor que la exposición baja durante un día con capas variables de protector solar.

“No hay duda de que los protectores solares proporcionan una protección importante contra el cáncer que causan los rayos ultravioleta del sol. Este estudio cuestiona la forma en que se aplica la crema solar para determinar su efectividad”, explica Antony Young, experto del King’s College.

Así, las biopsias de las áreas de piel expuestas mostraron que los participantes expuestos repetidamente tenían daños considerables en el ADN en las áreas que no recibieron protección solar, a pesar de que la dosis de radiación era muy baja.

Este daño se redujo cuando se aplicó protector solar a un espesor de 0,75 mg/cm2 y se disminuyó considerablemente cuando se aplicó una capa de 2 mg/cm2, incluso con dosis de radiación mucho más altas.

Usar la crema como dice el fabricante

Para los investigadores, el problema surge porque la mayoría de la gente no usa los protectores solares como son testados por los fabricantes, por lo que es mejor que se use un FSP más alto de lo que se cree necesario para bloquear los rayos cancerígenos.

Nina Goad, de la Asociación Británica de Dermatólogos, subraya cómo esta investigación demuestra por qué es tan importante elegir un FPS de 30 o más. “En teoría, un factor de 15 debería ser suficiente, pero en el mundo real necesitamos la protección adicional que ofrece un FPS más alto”.

La experta insiste en la importancia de no confiar exclusivamente en el uso de protector solar para protegernos del sol. “También debemos usar ropa y mantenernos a la sombra. Y prestar atención a la forma de aplicarnos el protector solar”, concluye.

Fuente: Agencia Sinc

Cambios genéticos predicen el riesgo de padecer leucemia mieloide aguda

Científicos del Instituto Wellcome Sanger y el Instituto Europeo de Bioinformática (EMBL-EBI) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP), entre otras instituciones, han descubierto que los pacientes con leucemia mieloide aguda (LMA) tenían cambios genéticos en la sangre años antes de que desarrollaran la enfermedad.

El estudio, publicado en la revista Nature, muestra que los análisis de sangre que estudian cambios en el código de ADN pueden revelar los orígenes de la LMA en personas sanas. Investigaciones adicionales podrían permitir la detección y el control más temprano de las personas con riesgo en el futuro, y abrir la posibilidad de reducir la probabilidad de padecer este tipo de enfermedad hematológica.

Los investigadores del CIBERESP explican cómo a través de la colaboración con el Estudio Prospectivo Europeo sobre Nutrición y Cáncer(EPIC), uno de los estudios de cohortes multicéntricos más grandes del mundo con más de medio millón de participantes de 10 países europeos, se han podido descubrir los primeros pasos en el desarrollo de la LMA.

Seguimiento a lo largo del tiempo

“El reclutamiento de EPIC comenzó a principios de los años noventa. Se recogieron muestras de sangre de un gran número de personas y se hizo un seguimiento de estos individuos a lo largo del tiempo estudiando la aparición de cáncer” explican los autores.

“Algunas de estas personas más tarde desarrollaron LMA y, utilizando sus muestras de sangre almacenadas, se pudo mirar qué cambios genéticos ya estaban presentes años antes de que apareciera la enfermedad” añaden.

Los científicos, incluidos investigadores de la Universidad de Toronto en Canadá y el Instituto Weizmann en Israel, secuenciaron el ADN sanguíneo almacenado de 124 pacientes con LMA y lo compararon con el de 676 personas que permanecieron libres de la enfermedad u otro cáncer.

Sorprendentemente, descubrieron que muchas de las personas que desarrollaron LMA tuvieron cambios genéticos particulares que los diferenciaron de los que no lo hicieron. Estos cambios podrían usarse colectivamente para desarrollar una prueba predictiva para identificar a las personas con alto riesgo de desarrollar la enfermedad muchos años antes de que lo hagan.

Orígenes detectables cinco años antes

“La leucemia mieloide aguda a menudo aparece de forma muy repentina en los pacientes, por lo que nos sorprendió descubrir que sus orígenes son generalmente detectables más de cinco años antes de que se desarrolle la enfermedad. Esto proporciona una prueba de que es posible identificar a las personas con alto riesgo de desarrollar leucemia mieloide aguda”, explica Grace Collord, primera autora conjunta e investigadora del Wellcome Sanger Institute y la Universidad de Cambridge.

El estudio se centró en los genes que se sabe están asociados con la LMA, y se encontraron mutaciones frecuentes en algunos de estos genes en muchas personas, incluidas algunas que no desarrollaron LMA. Sin embargo, los investigadores descubrieron que las personas que estaban en el camino de desarrollar LMA tenían un mayor número de mutaciones y que las mutaciones a menudo estaban presentes en una fracción mayor de sus células sanguíneas.

Moritz Gerstung, uno de los autores principales del estudio del EBI, añadió: “Necesitábamos una gran cantidad de muestras para obtener resultados precisos, y este estudio solo fue posible mediante la colaboración con el estudio EPIC”.

Gerstung destaca que “la generosidad de los participantes al compartir sus datos y muestras de sangre nos permitió descubrir un patrón de cambios genéticos que se establece mucho antes de que aparezca la enfermedad, y que confiere un mayor riesgo cuantas más células se ven afectadas por el cambio genético. Este retraso genético también se puede encontrar en otras neoplasias hematológicas, y esto abriría nuevas vías para futuras investigaciones que podrían ayudar a muchas personas en el futuro”.

Tal y como apuntan los autores: “el estudio proporciona por primera vez evidencia de que se puede identificar a las personas en riesgo de desarrollar LMA muchos años antes de que realmente desarrollen esta enfermedad potencialmente mortal. Esperamos aprovechar estos hallazgos para desarrollar pruebas de detección robustas y así identificar a aquellas personas en riesgo e impulsar la investigación sobre cómo prevenir o detener la progresión hacia la LMA. Nuestra aspiración es que algún día la prevención proporcione una alternativa convincente al tratamiento”.

Pruebas predictivas

La leucemia mieloide aguda es una neoplasia hematológica agresiva que afecta a personas de todas las edades. Las células cancerosas se multiplican rápidamente en la médula ósea y detienen la producción de células sanguíneas normales, lo que provoca infecciones y hemorragias fatales. Los tratamientos convencionales para la LMA han cambiado muy poco durante varias décadas y, aunque algunos enfermos se curan, la mayoría no lo logra.

Aproximadamente, cinco de cada 100.000 personas en la población general desarrollan LMA cada año. Esto significa que cualquier prueba predictiva debe ser altamente precisa para minimizar el riesgo de resultados falsos positivos. A pesar de los métodos potentes utilizados en el estudio, se necesitará más investigación para mejorar la precisión de las pruebas predictivas para que sean lo suficientemente robustas como para usarlas clínicamente.

El objetivo de los investigadores es identificar a las personas con riesgo de y controlarlas de cerca, mientras se desarrollan enfoques para prevenir el desarrollo de la leucemia.

Fuente: Agencia Sinc

Diez de cada 100 ingresos hospitalarios presentan problemas con la medicación

La revista Gaceta Sanitaria publica un estudio en el que se analizan los problemas relacionados con los medicamentos que se detectaron en los pacientes ingresados en el Hospital del Mar de Barcelona entre 2014 y 2015. Gracias a la disponibilidad de la orden médica informatizada y a una aplicación informática que permite la monitorización del tratamiento farmacológico, se facilita la detección e identificación de problemas relacionados con la medicación.

Durante esos dos años se dieron 4.587 complicaciones en las 44.870 personas ingresadas en los servicios médicos y quirúrgicos del centro hospitalario, lo que supone 10,2 casos por cada 100 ingresos. Se considera un problema relacionado con la medicación cualquier situación que en el proceso del uso de fármacos causa o puede causar un resultado negativo asociado a la medicación.

En este sentido, el trabajo que han realizado en el hospital catalán ha detectado que el principal problema relacionado con la medicación son los errores de prescripción relacionados con la utilización incorrecta de la orden médica informatizada, que se dio en el 18,1% de los casos. Les siguen las interacciones, que se produjeron en el 13,3% de los casos, y la necesidad de ajuste por alteración de la función renal y hepática, que se dio en el 11,5% de los casos.

El 68% de los problemas relacionados con la medicación fueron detectados en pacientes ingresados en servicios médicos, destacando cardiología y la unidad coronaria, servicio al que pertenecían el 15,6% de los casos. El incremento del número de fármacos en los pacientes ingresados en este servicio, derivado fundamentalmente de la mayor complejidad de la patología y la comorbilidad asociada, podría explicar estos resultados.

A cardiología le siguen los servicios de digestivo (9,5%), neumología (8,1%) y nefrología (5,6%). Por su parte, entre los servicios quirúrgicos destacó el de cirugía ortopédica y traumatología, con un 8,5% de los casos.

Un total de 499 fármacos diferentes ocasionaron como mínimo un problema relacionado con la medicación durante el período de estudio, de los que 15 estuvieron involucrados en más del 33% del total de casos.

La enoxaparina fue uno de los medicamentos que causó problemas con más frecuencia (en el 3,5% de los casos), de forma similar a lo observado en otros estudios, en los que este fármaco fue el causante del 46,9% de las visitas a urgencias por eventos adversos a fármacos. La atorvastatina (3,6%), la amoxicilina-ácido clavulánico (3,4%), el bromuro de ipratropio (3,2%) y la levotiroxina (3,1%) son otros de los medicamentos que más problemas causaron en los pacientes ingresados.

Modificación y errores de prescripción

La recomendación que se realizó con más frecuencia fue la modificación de la pauta (en el 43,4% de los casos), seguida por la corrección del error de prescripción (18,2%). El grado de aceptación de las intervenciones farmacéuticas realizadas una vez detectado el problema relacionado con la medicación fue del 81%, siendo la introducción o la suspensión de un fármaco dos de las intervenciones que mostraron asociación con una mayor aceptación.

El porcentaje de problemas relacionados con la medicación que ha reportado el Hospital del Mar de Barcelona con este estudio es muy inferior a los presentados en otras investigaciones efectuadas en diferentes hospitales.

Esto se debe a que la historia clínica informatizada lleva integrada una aplicación informática que permite  al equipo del servicio de farmacia introducir las características farmacológicas de cada fármaco (dosis, frecuencia y vía de administración, posología en situaciones especiales, interacciones y efectos adversos) y cruzarlas con datos de la historia clínica informatizada del paciente.

En caso de discrepancias se genera una serie de alertas que se visualizan en la revisión rutinaria de la prescripción médica y que son valoradas por un equipo de farmacéuticos clínicos para efectuar la correspondiente intervención atendiendo a las características del paciente y la medicación implicada.

Fuente: Agencia Sinc

Una nueva terapia molecular permite tratar el ictus en su fase aguda

La enfermedad cerebrovascular provoca 650.000 muertes al año en Europa, de las que 40.000 se producen en España, y es la primera causa de muerte en mujeres y la tercera en hombres. Según una investigación liderada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), una molécula de DNA/RNA llamada aptámero es capaz de reconocer y unirse a dianas terapéuticas para el tratamiento de la fase aguda del ictus isquémico. A punto de entrar en la fase de ensayos clínicos, los resultados de esta investigación se acaban de publicar en Molecular Therapy y es fruto del trabajo de más de una década.

“La mayor estabilidad y reproducibilidad de esta molécula y su menor inmunogeneicidad y tamaño la convierten en una alternativa muy ventajosa frente a otros fármacos”, destaca Ignacio Lizasoain, catedrático del departamento de Farmacología y Toxicología de la Facultad de Medicina de la UCM y uno de los autores del estudio.

El candidato a fármaco bloquea el receptor de inmunidad innata Toll-like receptor 4 (TLR4), un receptor de inmunidad innata clave en la activación de procesos inflamatorios. “TLR4 ha sido implicado en un gran número de enfermedades como ictus, infarto de miocardio, aterosclerosis, sepsis, esclerosis múltiple, retinitis, enfermedades autoinmunes, cáncer”, añade Lizasoain.

Diez años buscando al mejor candidato

El origen de la tecnología que ha dado lugar al desarrollo de este aptámero se encuentra en el ámbito académico. A partir de estas investigaciones, la compañía farmacéutica AptaTargets identificó y caracterizó un pool de moléculas frente a dianas farmacológicas en el área terapéutica del ictus y seleccionó este aptámero como el mejor candidato.

Además de la UCM, en la investigación participan el Instituto de Investigación Sanitaria Hospital 12 de Octubre, el Instituto Ramón y Cajal de Investigación Sanitaria, el Instituto de Biomedicina de Sevilla y las compañías biofarmacéuticas Aptus Biotech y AptaTargets S.L., dedicadas al desarrollo de moléculas innovadoras basadas en tecnología de aptámeros.

Otras aplicaciones

“Este nuevo fármaco no solo supondrá un nuevo enfoque para el tratamiento en la fase aguda del ictus y la prevención de sus graves complicaciones como es la transformación hemorrágica, sino que también podría usarse en otras enfermedades como el infarto agudo de miocardio o la esclerosis múltiple, en las que el receptor TLR4 está implicado”, explica Ángeles Moro, codirectora del grupo de Investigación Unidad de Investigación Neurovascular de la UCM.

La investigación ha sido posible gracias a la financiación por parte del Plan Nacional del Ministerio de Economía y del Instituto de Salud Carlos III. Además, ha conseguido inversión por parte de proyectos Retos-Colaboración. En marzo de 2017 se cerró una ronda de inversión liderada por La Caixa y con la participación de Inveready, que permitirá invertir cerca de tres millones de euros en cuatro años) para el desarrollo de los estudios preclínicos regulatorios y llevar a cabo ensayos clínicos de seguridad en Fase I con voluntarios sanos y en Fase IIa con pacientes diagnosticados de ictus. El fármaco está patentado en Europeo con la participación de la UCM.

Fuente: Agencia Sinc

La contaminación prenatal no aumenta el déficit de atención e hiperactividad

La exposición a la contaminación del aire durante el embarazo podría no estar asociada con un mayor riesgo de síntomas de déficit de atención e hiperactividad en niños y niñas de 3 a 10 años. Son los resultados de un nuevo estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación Bancaria ”la Caixa”, que se ha realizado con cerca de 30.000 niños y niñas de siete países europeos.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) está presente en el 5% de los niños y niñas en el mundo. El TDAH se caracteriza por un patrón de déficit de atención, hiperactividad o impulsividad superior al que se da en la población infantil de la misma edad. Estos síntomas pueden interferir en el desarrollo infantil y se han asociado con problemas académicos en la etapa escolar y con un mayor riesgo de sufrir problemas de adicciones o de conductas de riesgo.

Investigaciones recientes han concluido que la exposición prenatal a la contaminación del aire podría afectar el desarrollo del cerebro infantil, pero la evidencia sobre los efectos en los síntomas de déficit de atención e hiperactividad es limitada.

El nuevo estudio, que forma parte del proyecto europeo ESCAPE y que ha sido publicado en la revista Epidemiology, hizo el seguimiento de esos 30.000 niños y niñas de entre 3 y 10 años de ocho cohortes de nacimiento de Alemania, Dinamarca, Francia, Italia, Países Bajos, Suecia y España (cuatro cohortes del Proyecto INMA en Guipúzcoa, Granada, Sabadell y Valencia).

Se estimó la exposición a óxidos de nitrógeno (NOx) y a partículas en suspensión (PM10 y PM2.5) en el lugar de residencia durante todo el período de embarazo. Los síntomas de déficit de atención e hiperactividad se evaluaron a partir de diferentes test elaborados por las madres, los padres o el profesorado.

Efectos en niños genéticamente susceptibles

Joan Forns, primer autor del estudio, concluye que “los resultados no mostraron una asociación entre la exposición a la contaminación del aire durante el embarazo y un incremento del riesgo de los síntomas de déficit de atención e hiperactividad”.

“A partir de las conclusiones de esta investigación y de las inconsistencias de otros estudios que se han realizado hasta la fecha, planteamos la hipótesis de que la exposición a la contaminación del aire podría no aumentar el riesgo de TDAH en niños y niñas de la población general”, explica Mònica Guxens, investigadora de ISGlobal y coordinadora del trabajo.

“Sin embargo, creemos que la exposición a la contaminación atmosférica sí podría tener efectos perjudiciales en el desarrollo neuropsicológico, especialmente en niños y niñas que son genéticamente susceptibles”, argumenta Guxens.

Se ha demostrado que el TDAH es el resultado de interacciones complejas entre los antecedentes genéticos —aproximadamente el 75%—, los factores ambientales y los determinantes sociales. “Continuaremos estudiando qué papel desempeña la contaminación del aire para terminar de descartar su vínculo con el TDAH en la etapa infantil, y conocer mejor sus causas”, concluye la experta.

Fuente: Agencia Sinc

Descubren la base genética común de los trastornos psiquiátricos

Los diferentes trastornos psiquiátricos comparten un gran número de genes de susceptibilidad, mientras que en las patologías neurológicas no psiquiátricas —como el alzhéimer o el párkinson— la genética es mucho más específica, según un artículo publicado en la revista Science.

En la nueva investigación —la más extensa y ambiciosa sobre factores genéticos compartidos en patologías del cerebro— participan Bru Cormand y Raquel Rabionet, del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona (IBUB), el Centro de investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER) y el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD), entre más de quinientos expertos de países de todo el mundo.

El trabajo recopila datos sobre millones de variantes genéticas comunes en más de 800.000 personas —entre pacientes y voluntarios sanos— que podrían ser factores de riesgo en 25 trastornos neurológicos y psiquiátricos (esquizofrenia, autismo, trastorno bipolar, depresión severa, TDAH, migraña, alzhéimer, etc.).

Además, abre nuevas fronteras a la investigación sobre las patologías que afectan al cerebro. Por primera vez, se perfila la base genética compartida entre trastornos psiquiátricos y enfermedades neurológicas no psiquiátricas (alzhéimer, párkinson, migraña, etc.), y amplía el foco de interés a rasgos de personalidad que no se consideran trastornos clínicos (inestabilidad emocional, por ejemplo) y a parámetros cognitivos (como el rendimiento escolar).

Los expertos se han centrado en el análisis de variantes genéticas que son frecuentes en la población general —presentes en más del 1% de los individuos—, pero que pueden dar lugar a patologías psiquiátricas o neurológicas en determinadas combinaciones. Las variantes estudiadas son las que afectan a cambios en un único nucleótido del ADN (SNP), que es el más abundante en el genoma humano.

Tal como explica Bru Cormand, “este trabajo nos ayuda a determinar el peso que tienen las variantes genéticas frecuentes en la etiología de las enfermedades del cerebro: es decir, a caracterizar la arquitectura genética de estos trastornos y separar la base genética compartida de las especificidades de cada trastorno”.

Genes y rasgos de la personalidad, a examen

El estudio confirma una fuerte correlación genética entre esquizofrenia, autismo, trastorno bipolar, depresión severa y trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). Ahora bien, desvela igualmente que no existe un solapamiento importante entre los factores de riesgo genético de los trastornos psiquiátricos y los de las demás patologías neurológicas.

“Algunos trastornos neurológicos —apunta Cormand— como la epilepsia, el ictus, la esclerosis múltiple, el párkinson o el alzhéimer, tienen bases genéticas muy diferenciadas entre sí y también respecto a los trastornos psiquiátricos. La única excepción es la migraña, un trastorno neurológico que comparte genética con varios trastornos psiquiátricos (por ejemplo, el TDAH, la depresión severa o el síndrome de Tourette)”.

Otro de los elementos más innovadores es la correlación genética establecida entre algunos rasgos de la personalidad —como el neuroticismo, es decir, la inestabilidad emocional— con la mayoría de trastornos psiquiátricos y la migraña. En paralelo, también se han analizado distintas medidas cognitivas tomadas durante la infancia, “por ejemplo, los años de educación recibidos o el rendimiento escolar, que se relacionan positivamente con algunos trastornos psiquiátricos, como el trastorno bipolar o la anorexia, y negativamente con algunos trastornos neurológicos, como el alzhéimer o el ictus”, revela Raquel Rabionet.

Los genotipos se han generado mediante plataformas de análisis genético a gran escala —estudios de asociación del genoma completo (GWAS)— disponibles en España y muchos de los países implicados. “Los datos de partida son millones de genotipos de cientos de miles de individuos”, recuerda Cormand.

“En este tipo de trabajos tan integradores, la principal dificultad radica en la armonización de los datos, en generar un conjunto de datos homogéneo que facilite los análisis posteriores. Por lo tanto es esencial aplicar controles de calidad muy rigurosos”.

Trastorno psiquiátrico y neurológico: una frontera delicada

Durante años, la clasificación de las patologías psiquiátricas no siempre se ha basado en las causas reales de cada enfermedad, a causa del gran desconocimiento sobre la etiología de estos trastornos. Conocer los genes concretos que están implicados en una patología es un avance para mejorar la clasificación (nosología), el diagnóstico y las estrategias terapéuticas frente a la enfermedad.

Hace tiempo que los estudios de gemelos y familiares han permitido determinar que los trastornos psiquiátricos tienen una base genética importante, a menudo superior al 50%. Ahora, gracias a los datos genéticos masivos, es posible identificar genes concretos implicados en estas patologías —el paisaje genético— y abordar la cuantificación del riesgo genético a partir de datos moleculares. Además, la tecnología aplicada permite hacer comparaciones entre trastornos, como es el caso del trabajo publicado en Science.

Encontrar coincidencias genéticas entre diferentes trastornos psiquiátricos indica que, muy probablemente, las fronteras clínicas actuales no reflejan procesos fisiopatológicos diferenciados, al menos a nivel genético. “Esto puede tener un impacto en cuanto a tratamiento, pero aún es pronto para saber cómo podrá incidir todo ello en la práctica, en la elección de terapias. Sin embargo, sí podemos emplear los nuevos datos para clasificar los trastornos en nuevos compartimentos basados en la biología subyacente, lo que es probable que nos ayude a diseñar terapias más específicas y adecuadas”, apuntan Cormand y Rabionet.

“De momento —concluyen—, quizá sería preciso adecuar las clasificaciones diagnósticas actuales en el ámbito de la psiquiatría. Esto no sería necesario en los trastornos neurológicos; en este caso, las fronteras son mucho más claras, tanto entre los diferentes cuadros como respecto a los trastornos psiquiátricos”.

Fuente: Agencia Sinc

Nuevo mecanismo para reforzar las redes cerebrales de la memoria

Científicos del Instituto de Neurociencias de Alicante han descrito en ratones que los grupos de neuronas que funcionan como nodos críticos en las redes de memoria del hipocampo se localizan, en realidad, en el núcleo accumbens, una estructura del sistema de recompensa del cerebro. El trabajo, que publica Nature Communications, abre la puerta el diseño de protocolos dirigidos a estos nodos críticos en el cerebro para reforzar conexiones entre redes neuronales cerebrales, como la de la memoria.

“Nuestros resultados tienen implicaciones prácticas para tratar patologías del cerebro basadas en la conectividad funcional, como la adicción a sustancias de abuso, la esquizofrenia o la depresión. Permite, por ejemplo, diseñar protocolos de intervención dirigidos a nodos críticos en el cerebro para manipular su actividad, buscando reforzar conexiones entre redes neuronales cerebrales, por ejemplo, para reforzar la memoria”, explica Santiago Canals, del INA.

Canals apunta que algunas herramientas clínicas, como la estimulación magnética transcraneal o la estimulación cerebral profunda, podrían beneficiarse de esta aproximación localizando las áreas a estimular en algunos trastornos neurológicos o psiquiátricos, especialmente aquellos que se cree que son el resultado de las disfunciones de la red. El hallazgo puede servir también como guía para la cirugía del tumor cerebral mediante la identificación de áreas esenciales que se deben preservar durante la resección.

Para integrar toda la información que recibe, el cerebro primero la distribuye en redes especializadas que interaccionan de manera jerárquica a medida que el procesamiento cognitivo requiere niveles más altos de integración. Entender cómo coordina el cerebro el flujo de información en un sistema de esta naturaleza e identificar las poblaciones de neuronas, o nodos críticos en la red cerebral, que son necesarios para hacerlo, es un problema fundamental en neurociencia. Estos nodos críticos son esenciales para la integración de las redes que intervienen en procesos tan importantes como el aprendizaje.

Para abordar este problema, las teorías más habituales de análisis de redes se fijan en los nodos hiperconectados, llamados hubs, es decir, lo que reciben muchas conexiones. Sin embargo, gracias a la colaboración entre Canals y Hernán Makse, del Instituto Levich de Física de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, se han localizado qué nodos, por su posición estratégica, son “críticos” para favorecer la formación de memorias, aunque no reciban tantas conexiones como los hubs, en los que hasta ahora se había centrado la atención.

“El resultado ha sido una sorpresa”, subraya Canals, porque encontramos que “los nodos críticos para el funcionamiento de las redes de memoria del hipocampo se localizan, en realidad, en el núcleo accumbens, una estructura que forma parte del sistema de recompensa del cerebro. Algo que no hubiéramos podido predecir a priori. Hasta ahora sabíamos que el núcleo accumbens participa en la formación de memorias, entre otras funciones, pero desconocíamos su papel fundamental para estabilizar la interacción entre el hipocampo y otras regiones de la corteza cerebral, como acabamos de descubrir. Estas interacciones son fundamentales para la consolidación a largo plazo de las memorias”.

Actualización de los recuerdos

Este estudio sugiere que las memorias que requieren la interacción del hipocampo y la corteza prefrontal necesitan también la intervención del núcleo accumbens para formarse. Los resultados se confirman con la inactivación farmacogenética del núcleo accumbens, que elimina por completo la formación de la red de memoria, mientras que la inactivación de otras áreas del cerebro deja intacta esta red.

El trabajo también apunta a que la sincronización entre el núcleo accumbens, el hipocampo y la corteza prefrontal, a la hora de almacenar nueva información, proporciona un mecanismo para la actualización de los recuerdos que guiará los comportamientos futuros, de acuerdo con la información almacenada en el pasado.

Este resultado tiene implicaciones importantes para las numerosas investigaciones sobre la patología del cerebro que buscan alteraciones críticas en la conectividad funcional. El objetivo es utilizarla como biomarcadores diagnósticos y de pronóstico de distintas patologías.

Fuente: Agencia Sinc

Hallada una nueva molécula eficaz contra la aterosclerosis y la miocarditis

Un estudio internacional con participación de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que el tratamiento con el péptido intestinal vasoactivo (VIP) disminuye el número y tamaño de las placas ateroscleróticas en el corazón, el arco aórtico y las arterias carótidas y la aorta, y también reduce la hipertrofia, el daño cardiaco y la fibrosis pericárdica característica de la miocarditis.

El estudio, realizado por investigadores del Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra en colaboración con la Universidad de Granada y la Universidad de Harvard y publicado en Journal of Immunology, se ha realizado en ratones, pero los resultados apoyan el inicio de estudios sobre el uso de la molécula VIP como un agente terapéutico para el tratamiento de aterosclerosis, inflamación cardiaca y cardiomiopatía dilatada y todas sus manifestaciones clínicas en humanos.

“La aterosclerosis ya no se ve como una simple acumulación pasiva de colesterol en las paredes de las arterias, y existen numerosas evidencias que indican que la respuesta inflamatoria crónica en la pared arterial y el desarrollo de respuestas autorreactivas contra componentes de la misma juegan un papel crítico en la patogénesis de la aterosclerosis, especialmente durante la fase de progresión y cuando la placa es más vulnerable”, explica el investigador del CSIC Mario Delgado, del Instituto de Parasitologia y Biomedicina Lopez-Neyra.

“El péptido intestinal vasoactivo actúa a varios niveles, en distintos procesos patológicos claves para el desarrollo de la placa aterosclerótica y la miocarditis, lo que puede suponer una ventaja sobre tratamientos actuales que van contra un único componente”, indica Delgado. “Especialmente, VIP corrige la respuesta autorreactiva e inflamatoria contra la pared arterial y miocardio, y genera una respuesta protectora de mantenimiento de tolerancia inmunológica”, añade.

“Aunque el tratamiento con VIP reduce ligeramente los niveles de colesterol en sangre, este no es el mecanismo de acción terapéutica, por lo que se podría utilizar en combinación con medicamentos reductores de colesterol usados actualmente en clínica, y sobre todo tras con una dieta baja en colesterol”, señala Delgado. “VIP se ha usado en el tratamiento de otros modelos de enfermedades autoinmunes y carodiovasculares, y se ha utilizado como terapia en humanos en enfermedades inflamatorias y respiratorias, demostrando su seguridad y su eficiencia”, añade.

Las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la principal causa de muerte a nivel global. Entre ellas, el infarto de miocardio e isquémico causados por la aterosclerosis encabezan las estadísticas de mortalidad y morbididad, y la miocarditis y la subsiguiente cardiomiopatía dilatada son las mayores causas de fallo cardiaco en jóvenes adultos. Por otro lado, la miocarditis se origina por exposición a toxinas o agentes infecciosos, y se caracteriza por una infiltración de células inflamatorias en el miocardio, con la consecuente pérdida de células musculares cardiacas y el desarrollo de fibrosis cardiaca.

“Diversas evidencias indican que la progresión de la aterosclerosis y la miocarditis depende del desarrollo de respuestas autorreactivas contra componentes del miocardio y la pared arterial, lo cual abre la posibilidad que aproximaciones terapéuticas inmunomoduladoras puedan ser efectivas en estas enfermedades cardiovasculares”, concluye Delgado.

Fuente: Agencia Sinc